Joe Bonamassa - Driving Towards The Daylight - Review

martes, 22 de mayo de 2012

Rusty strings on my old guitar,
speaks volumes of who you are.
So never did I think it was you
It was me, one of the chosen few
Who will it be, oh the next time?

DISCO RECOMENDADO

Joe Bonamassa no para, dentro de poco se publicará lo nuevo de Black Country Communion, formación que publica material nuevo prácticamente cada año, acaba de terminar una gira por Europa y esta noche comienza otra por Estados Unidos y hoy mismo, fiel a su cita anual, publica otro álbum de estudio, que como no podía ser de otro modo, opta a convertirse en uno de los grandes lanzamientos de este 2012 que está resultando fantástico para la música 

Kevin Shirley está de nuevo tras las mesas en su flamante faceta como productor, cuya labor es siempre redonda y además ha conseguido desde hace tiempo, tener un sello único. Basta con escuchar unos segundos para saber que es él quien está involucrado en el proyecto. El sonido es realmente brillante, los instrumentos gozan  de un volumen, balance y tono equilibrado, brillante. En la mayoría de las ocasiones este tipo parece, más que un productor un miembro de la banda a la que produce.

A estas alturas no es una sorpresa lo que va a depararnos una nueva entrega de Bonamassa, como siempre hay algún tema suyo y el resto suelen ser versiones de viejos clásicos del blues. Esto a más de uno puede sonarle a timo pero no nos engañemos, ¿cuántos hoy en día han oído hablar de Bernie Marsden, Robert Johnson o Howlin'n Wolf? yo diría que más bien pocos, y la labor de Joe por acercar a un público masivo las raíces del viejo blues americano, es cuanto menos encomiable. Por otro lado, el estilo guitarrístico de Joe sigue siendo espectacular, con un feelin' estratosférico con unos pasajes que erizarán el vello de la nuca a más de uno y una voz que gana más y más a cada nueva entrega.





Entrando de lleno en el álbum debo decir que si su anterior Dust Bowl, del que en breve publicaré una crítica que escribí hace tiempo, era muy bueno, esta nueva entrega resulta hasta incluso superior y a la altura de mi adorado Black Rock. Driving Towards the Dayling (DTTD) abre con un acertadísimo Dislocated Boy, un blues tradicional al estilo del siglo XXI con un estribillo fantástico y pegadizo. La sección intermedia es una miscelánea de percusión, efectos de pedal de expresión cargados de reverb y un suave acompañamiento acústico que desemboca en un solo fantástico. 

El otro corte firmado por el autor del álbum es el que da título al mismo, DTTD es un temazo, una de esas canciones cuyo final es injusto. Bonamassa dibuja con su voz unas melancólicas líneas vocales, muy poco a poco se van añadiendo instrumentos como si en una carretera nocturna comenzasen a vislumbrarse los primeros rayos del sol, aunque nunca termina de amanecer, tan sólo el interludio tras el segundo estribillo es el encargado de iluminar la escena. Sonidos cálidos y contenidos, todo en su justa medida consiguen hacer de esta canción todo un clásico.

El tercer y último track firmado por Joe es Heavenly Soul con un ritmo galopante y vigoroso, pegadizo y sin grandes pretensiones, sin más.

Who's Been Talkin' es una de las mejores versiones dentro del álbum, Joe modula su tono original para acercarse al del bluesman americano Howlin' Wolf  y dota a esta de un mayor dinamísmo, un tema que a más de uno recordará  la línea Otis Rush y su famoso All your love. Grande también la colaboración con Jimmy Barnes que se encarga de cantar su propio Too Much Ain't Enough Love ornamentado a la perfección por Bonamassa con un solo espectacular cargado de wah-wah. Stones Passes in My Way es el homenaje al gran Robert Johnson, las líneas vocales están casi calcadas de la original, la instrumentación es la encargada de establecer los cambios ya que la firmada por Johnson tan solo estaba presente su voz y su guitarra. Aunque la versión definitiva de este DTTD es sin duda A place in my Heart del gran Bernie Marsden que a muchos les sonará por su flamante paso por Whitesnake. Vaya forma de cantar y tocar, el solo es uno de los mejores que he podido escuchar. Impecable uso del vibrato a distintos tempos, bends eternos y perfectamente afinados y un feelin' capaz de mover montañas. Brutal la sección tras el mismo en la que su voz brilla con luz propia.

DTTD es un disco impecable, grabado con la sobriedad y elegancia que caracterizan a este músico enorme, quizá uno de los mejores que tenemos hoy en día. Desde luego que estaré atento a cada paso que avance.


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